sábado, 17 de noviembre de 2012

EL MITO DE CREER QUE LOS MÉDICOS NO SE EQUIVOCAN Y EL ERROR DE CASTIGAR AL PROFESIONAL ASISTENCIAL POR EL EVENTO ADVERSO

Condenan a médico por diagnóstico equivocado



Dictaminó úlcera a embarazada con eclampsia.
El caso de una mujer embarazada que falleció por falta de atención y de un diagnóstico acertado y oportuno llevó a la Corte Suprema de Justicia a advertir a los médicos sobre su responsabilidad de remitir a los pacientes a centros donde puedan recibir la atención debida.

La mujer tenía 28 semanas de embarazo y falleció a las 8:45 de la mañana del 20 de julio del 2002 en el Hospital Chicamocha, en El Socorro (Santander), por eclampsia.

Ella había llegado el día anterior al centro de salud de Puente Nacional con dolores estomacales y vómito, y fue atendida por el médico Alfonso Prada Becerra, quien le diagnosticó úlcera gástrica.

Prada fue condenado a dos años de cárcel por homicidio culposo por negligencia médica. Sin embargo, el médico llevó el caso ante la Sala Penal de la Corte alegando errores en su proceso. En sus alegatos, afirmó que las limitaciones con las que contó para obtener un diagnóstico acertado le impidieron actuar de manera oportuna.

En el fallo, la Corte indicó que "dada la posición de garante asumida por el médico respecto de su paciente -desde que lo valora hasta que lo da de alta o lo remite-, le es exigible respetar el deber objetivo de cuidado, cuyo estándar está regulado en los preceptos jurídicos y los protocolos que la lex artis (las reglas de su profesión) le impone".

En este caso, el médico no tuvo cuidado en analizar la historia clínica de la paciente, en la que figuraba que ese era su cuarto embarazo y que ya había sobrepasado las 20 semanas de gestación, lo que en sí ya representaba un riesgo.

La mujer llegó al centro de salud a las 7 de la mañana del 19 de julio del 2002 con hipertensión, uno de los signos comunes de posible preclampsia o eclampsia, las patologías que causaron su muerte.

La preclampsia es una enfermedad que se desarrolla en las mujeres embarazadas, relacionada con la presión sanguínea y cuya causa aún se desconoce. La eclampsia es aún más grave y está acompañada de convulsiones.

A pesar de estos antecedentes, el médico Prada no reaccionó hasta las 4:45 de la tarde, cuando la mujer comenzó a tener visión borrosa y a convulsionar.

Fue entonces cuando ordenó realizarle exámenes de laboratorio y, sobre la medianoche ordenó, la remisión al hospital de El Socorro.

Ante esta situación, los médicos que atendieron finalmente a la mujer en el Hospital Chicamocha, a pesar de contar con los medios necesarios, no pudieron hacer nada para evitar su muerte.

Su remisión se produjo en forma tardía, determinó finalmente el informe forense de Medicina Legal.

gerjim@eltiempo.comREDACCIÓN JUSTICIA
TOMADO DE EL TIEMPO


He tomado este artículo del tiempo que me parece de gran interés que lo analicemos y puedan participar con sus opiniones, nos ayudara mucho en nuestras instituciones.

Para que la justicia llegara a imputar al medico este delito, debieron primero haber analizado cuidadosamente el caso y determinar que no fue evento adverso y segundo saber que hubo negligencia, aunque es absolutamente verídico que es un evento adverso, es un mito creer que los médicos no se equivocan y una falla inmensa castigar por ello, con esto se intimida al medico o a cualquier profesional de la salud a no reportar los eventos adversos que suceden en nuestras instituciones e impide el autoaprendizaje y los correctivos necesarios para que no vuelvan a suceder, por que el problema no es individual del medico, es de una organización asistencial desde la dirección hasta los profesionales asistenciales, los cuales deben trabajar en equipo para anticiparse a evitar los riesgos asistenciales.

Se debe analizar que la institución cumpla con los estándares de calidad establecidos en nuestra normatividad, como lo es el escenario asistencial respecto a las instalaciones, tecnología, referencia de pacientes, historia clínicas, guías clínicas basadas en evidencia científica, en especial las del manejo de la embarazada dada por el ministerio de salud (resolución 412), analizar los factores que influyen en los turnos nocturnos identificando sobrecarga de trabajo, fatiga sueño, identificar si la institución contaba con un programa de seguridad del paciente, si se realizo la identificación de los riesgos en cada servicio, si se le capacito al medico en que consistía un riesgo, un evento adverso, si se le dieron a conocer los riesgos del servicio y que este pudiera identificarlos y repórtalos, si hay una cultura de seguridad del paciente, una cultura del reporte, si la institución analiza y le hace seguimiento a los riesgos, si la institución genera planes de mejora, si la institución ha aplicado las buenas practicas de seguridad del paciente en cuanto a la atención del binomio madre e hijo, que además los estipula la circular conjunta 005 2012 y que la institución debió haberle dado cumplimiento este año.

Por tanto debemos cuestionar si este tipo de castigo lleva a que nuestras instituciones sean más responsables con la seguridad del paciente en la atención asistencial o al contrario se convierte en un obstáculo para el mejoramiento continuo. Podemos castigar a cuanto profesional de la salud cometa un evento adverso, pero si desconocemos en que consiste a la seguridad del paciente será imposible mejorar cada día, además el número de eventos adversos seguirá allí, como un enemigo silencioso sin quien lo reporte por el miedo al castigo.

martes, 29 de mayo de 2012

METAS INTERNACIONALES PARA LA SEGURIDAD DEL PACIENTE. JOINT COMMISSION INTERNATIONAL.


El propósito de las Metas Internacionales para la Seguridad del Paciente es promover mejoras específicas en cuanto a la seguridad del paciente. Los objetivos destacan las áreas problemáticas dentro de la atención médica y describen soluciones consensuadas para estos problemas, basadas tanto en evidencia como en el conocimiento de expertos. Reconociendo que un diseño sólido del sistema es fundamental para la prestación de atención médica segura y de alta calidad, los objetivos por lo general se centran en soluciones que abarcan todo el sistema, siempre que sea posible.

Los Objetivos son:

1. Identificar correctamente a los pacientes.
2. Mejorar la comunicación efectiva.
3. Mejorar la seguridad de los medicamentos de alto riesgo.
4. Garantizar cirugías en el lugar correcto, con el procedimiento correcto y al paciente correcto.
5. Reducir el riesgo de infecciones asociadas al cuidado de la salud asociada con la atención médica.
6. Reducir el riesgo de daño al paciente por causa de caídas.


Objetivo 1. Esencial

Identificar correctamente a los pacientes


Requisito del Objetivo 1

El establecimiento de atención médica elabora políticas y procedimientos para mejorar la precisión en la identificación de los pacientes.


Propósito

Errores que involucran al paciente equivocado ocurren en prácticamente todos los aspectos del diagnóstico y tratamiento. Los pacientes pueden estar sedados, desorientados o no del todo alertas, puede que los cambien de cama, de habitación o de lugar dentro del hospital, pueden padecer discapacidades sensoriales o estar sujetos a otras situaciones que pueden conducir a errores en cuanto a la identificación correcta. El propósito de este objetivo es doble: en primer lugar, identificar en forma confiable a la persona a quien está dirigido el servicio o tratamiento; en segundo lugar, hacer que el servicio o tratamiento coincida con la persona.

Las políticas y/o procedimientos para mejorar los procesos de identificación se diseñan en colaboración, en particular los procesos utilizados para identificar a un paciente que se le administrarán medicamentos, sangre o hemoderivados; que se le extraerá sangre y otras muestras para análisis clínicos o proporcionará cualquier otro tratamiento o procedimiento. Las políticas y/o procedimientos exigen al menos dos formas de identificación de un paciente, como por ejemplo el nombre del paciente, su número de identificación, la fecha de nacimiento, una pulsera con código de barras u otras maneras. El número de habitación del paciente o su ubicación no son datos que se puedan usar como identificación. Las políticas y/o procedimientos obligan al uso de dos identificadores diferentes en distintos lugares dentro del establecimiento, como por ejemplo en atención externa (véase también el Glosario) o en otros servicios ambulatorios (véase también el Glosario), el área de Urgencias o los Quirófanos. También se incluye la identificación del paciente con alteración del estado de conciencia desconocido. Se emplea un proceso de colaboración para elaborar las políticas y/o procedimientos que aseguren que se preste atención a todas las posibles situaciones de identificación.


Elementos medibles del Objetivo 1

1. Se emplea un proceso de colaboración para elaborar las políticas y/o procedimientos que aseguren la precisión de la identificación del paciente.
2. Las políticas y/o procedimientos exigen el uso de dos identificadores del paciente, sin incluir el número de habitación ni la ubicación del paciente.
3. Los pacientes son identificados antes de administrarles medicamentos, sangre o hemoderivados.
4. Los pacientes son identificados antes de extraerles sangre u otras muestras para análisis clínicos.(Véase también AOP.5.7, ME 2)
5. Los pacientes son identificados antes de proporcionarles tratamientos y procedimientos.


Objetivo 2

Mejorar la comunicación efectiva


Requisito del Objetivo 2

El establecimiento de atención médica elabora políticas y procedimientos para mejorar la efectividad de la comunicación entre profesionales.


Propósito
Cuando la comunicación es efectiva, lo cual implica que sea oportuna, precisa, completa, inequívoca y comprendida por quien la recibe, disminuye errores y da como resultado una mejora en la seguridad del paciente. La comunicación puede ser electrónica, oral o escrita. Las comunicaciones más propensas al error son las órdenes de atención al paciente dadas oralmente y por teléfono. Otro tipo de comunicación propensa al error es la información de resultados críticos de análisis, como por ejemplo que el laboratorio clínico llame a la unidad de atención al paciente para informar los resultados de un análisis solicitado en urgencias.
El establecimiento elabora, en colaboración, una política y/o procedimiento para órdenes orales y telefónicas que incluye: la anotación (o ingreso en una computadora) de la orden o el resultado del análisis completo, por parte de quien recibe la información; la lectura, por parte del receptor, de la orden o el resultado del análisis, y la confirmación de que lo que se ha anotado y leído es exacto. La política y/o procedimiento identifican alternativas aceptables para cuando el proceso de relectura no sea posible, como por ejemplo en la sala de operaciones y en situaciones de urgencia (véase también el Glosario) en el área de Urgencias o en la Unidad de Cuidados Intensivos.


Elementos medibles

1. Se emplea un proceso de colaboración para elaborar las políticas y/o procedimientos que atiendan la precisión de las comunicaciones orales y telefónicas.
2. El receptor de la orden o del resultado del análisis anota la orden o resultado de los análisis orales y telefónicos completos.
3. La orden o el resultado del análisis oral y telefónico completo son vueltos a leer por el receptor de dicha orden o resultado.
4. La orden o el resultado del análisis son confirmados por la persona que los dio.


Objetivo 3

Mejorar la seguridad de los medicamentos de alto riesgo


Requisito del Objetivo 3

El establecimiento cuenta con políticas y procedimientos para mejorar la seguridad de los medicamentos que representan un alto riesgo.


Propósito

Cuando los medicamentos forman parte del plan de tratamiento de un paciente, es fundamental el manejo adecuado a fin de garantizar la seguridad del paciente. Un problema de seguridad de los medicamentos mencionado con frecuencia es la administración errónea de electrólitos concentrados (por ejemplo, cloruro de potasio [2mEq/ml o más concentrado], fosfato de potasio, cloruro de sodio [más que 0,9% concentrado], y sulfato de magnesio [50% o más concentrado]). Este error puede ocurrir por falta de supervisión del personal de nuevo ingreso, por falta de orientación e inducción del personal que atiende al paciente (sea este propio o subrogado) o por una situación de urgencia mal manejada. Los medios más efectivos para disminuir o eliminar esta ocurrencia es retirar los electrólitos concentrados de las unidades de atención al paciente y llevarlos a la farmacia.
El establecimiento, en colaboración, desarrolla una política y/o un procedimiento que evita la colocación de electrólitos concentrados en áreas de atención al paciente donde puedan ocurrir errores de administración. La política y/o el procedimiento identifican todas las áreas donde los electrólitos concentrados son necesarios desde el punto de vista clínico, como el departamento de Urgencias o las salas de operaciones, e identifican el modo en que son etiquetados en forma clara y cómo se almacenan en dichas áreas, de modo tal que esté restringido el acceso a ellos a fin de prevenir la administración errónea.


Elementos medibles del Objetivo 3

1. Se emplea un proceso de colaboración para desarrollar políticas y/o procedimientos que atiendan la ubicación, etiquetado y almacenamiento de electrólitos concentrados.
2. No hay electrólitos concentrados en áreas de atención al paciente, salvo que sean necesarios desde el punto de vista clínico y se tomen medidas contra la administración errónea en aquellas áreas donde la política lo autorice.


Objetivo 4

Garantizar cirugías en el lugar correcto, con el procedimiento correcto y al paciente correcto


Requisito del Objetivo 4

El establecimiento cuenta con políticas y procedimientos para asegurar la realización de cirugías en el sitio correcto, con el procedimiento correcto y al paciente correcto.


Propósito

La cirugía en el lugar incorrecto, con el procedimiento incorrecto y/o al paciente equivocado son preocupantes problemas comunes en los hospitales. Estos errores son el resultado de:

  • Una comunicación deficiente o inadecuada entre los miembros del equipo quirúrgico.
  • La falta de participación del paciente en el marcado del sitio.
  • La ausencia de procedimientos de verificación del sitio de la operación.
  • La evaluación inadecuada del paciente.
  • La revisión inadecuada del expediente clínico.
  • Una cultura que no apoya la comunicación abierta entre los miembros del equipo quirúrgico.
  • Los problemas relacionados con la letra ilegible y el uso de abreviaturas son factores que de manera frecuente contribuyen al error.

Es preciso que los establecimientos, en colaboración, desarrollen una política y/o un procedimiento que sea efectivo para la eliminación de este preocupante problema. Se emplean prácticas basadas en la evidencia, tales como las descritas en el Universal Protocol for Preventing Wrong Site, Wrong Procedure, Wrong Person Surgery™ (Protocolo universal para la prevención de cirugías en el lugar incorrecto, con el procedimiento incorrecto o a la persona equivocada) de la Joint Commission (véase también http://www.jointcommission.org/PatientSafety/UniversalProtocol).

Los procesos esenciales encontrados en el Protocolo Universal son:

  • El marcado del sitio quirúrgico.
  • Un proceso de verificación preoperatorio.
  • Una instancia inmediatamente previa o “time-out” que tiene lugar justo antes del comienzo de un procedimiento.
  • El marcado del sitio quirúrgico involucra la participación del paciente y se lleva a cabo con una marca inequívoca.
  • La marca debe ser la misma en toda la organización, debe ser efectuada por la persona que llevará a cabo el procedimiento, deberá hacerse estando el paciente despierto y consciente, si fuera posible, y debe estar visible una vez que el paciente esté preparado y cubierto.
  • El sitio quirúrgico se marca en todos los casos relacionados con lateralidad, estructuras múltiples (dedos de las manos y de los pies) o niveles múltiples (columna vertebral).

El propósito del proceso de verificación preoperatorio es:

  • Verificar que sean el sitio, el procedimiento y el paciente correctos.
  • Asegurar que estén disponibles todos los documentos, imágenes y estudios relevantes, que estén debidamente etiquetados y exhibidos;
  • Verificar la presencia de todos los equipos y/o implantes especiales necesarios.
  • La confirmación de información en el momento inmediatamente previo al procedimiento permite resolver cualquier pregunta no respondida o confusión. La confirmación previa se lleva a cabo en el lugar donde se realizará el procedimiento, justo antes de comenzar, e implica la participación de todo el equipo quirúrgico.
  • El establecimiento determina el modo en que el proceso será documentado en forma resumida, como por ejemplo en una lista de verificación.


Elementos medibles del Objetivo 4

1. Se emplea un proceso de colaboración para desarrollar políticas y/o procedimientos que establezcan procesos estandarizados, a fin de asegurar el sitio correcto, el procedimiento correcto y el paciente correcto, incluyendo procedimientos realizados fuera de la sala de operaciones.
2. Se emplea una marca claramente comprensible para la identificación del sitio quirúrgico y se hace participar al paciente en el proceso de marcado.
3. Se emplea un proceso para verificar que todos los documentos y el equipo necesarios estén a la mano, sean los correctos y funcionen.
4. Se emplea una lista de verificación y un procedimiento de instancia inmediatamente previa al inicio de un procedimiento quirúrgico.


Objetivo 5. Esencial

Reducir el riesgo de infecciones asociadas con la atención médica


Requisito del Objetivo 5

El establecimiento cuenta con políticas y procedimientos para reducir el riesgo e infecciones asociadas con la atención médica.


Propósito

La prevención y el control de infecciones asociadas con la atención médica constituyen desafíos en la mayoría de las áreas de atención médica. Los índices en aumento de dichas infecciones representan una preocupación importante tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud. Las infecciones asociadas al cuidado de la salud comunes a todas las áreas de atención médica incluyen infecciones asociadas al cuidado de la salud de las vías urinarias asociadas con el uso de catéteres, infecciones asociadas al cuidado de la salud del torrente sanguíneo y neumonía (a menudo asociadas con la respiración asistida).

Lo fundamental para erradicar estas y otras infecciones asociadas al cuidado de la salud es la higiene adecuada de las manos. Se pueden obtener pautas internacionalmente aceptadas para la higiene de las manos en el establecimiento Mundial de la Salud (OMS), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos y en varias otras organizaciones nacionales e internacionales.
El establecimiento cuenta con un proceso de colaboración para elaborar políticas y/o procedimientos que adapten o adopten los lineamientos actualmente publicados y generalmente aceptados para la higiene de las manos y para su implementación dentro del establecimiento.


Elementos medibles del Objetivo 5
1. Se emplea un proceso de colaboración para elaborar las políticas y/o procedimientos que atiendan la reducción del riesgo de contraer infecciones asociadas al cuidado de la salud asociadas con la atención médica.
2. Se adoptaron guías para la higiene de las manos actualmente publicadas y generalmente aceptadas.
3. Se implementa un programa efectivo para la higiene de las manos.


Objetivo 6

Reducir el riesgo de daño al paciente por causa de caídas


Requisito del Objetivo 6
El establecimiento cuenta con políticas y procedimientos para reducir el riesgo de daño al paciente por causa de caídas.


Propósito
Las caídas constituyen un factor importante de las lesiones sufridas por pacientes hospitalizados. En el contexto de la población que se atiende, los servicios que se prestan y la característica de sus instalaciones, el establecimiento debe evaluar el riesgo de caídas, en consecuencia debe tomar medidas para reducir el riesgo de caídas y de lesiones en caso de ocurrir una caída. La evaluación podría incluir los antecedentes de caídas, una revisión del consumo de alcohol y medicamentos, una evaluación del andar y el equilibrio, y las ayudas para caminar empleadas por el paciente. El establecimiento implementa un programa de reducción del riesgo de caídas, basándose en políticas y/o procedimientos adecuados. Se implementa el programa.


Elementos medibles del Objetivo 6

1. Se emplea un proceso de colaboración para elaborar las políticas y/o procedimientos que atiendan la reducción del riesgo de daños sufridos por los pacientes a causa de caídas en el establecimiento.
2. El establecimiento implementa un proceso para que en la evaluación inicial de pacientes, se determine el riesgo de caídas y posteriormente se reevalúe a los pacientes cuando así lo determine un cambio en el estado de los mismos, en sus medicamentos, etc.
3. Como resultado de la evaluación y reevaluación del riesgo de caídas, se implementan las medidas necesarias tendientes a reducir la probabilidad de caídas en los pacientes con valores de mayor riesgo.

miércoles, 11 de abril de 2012

lunes, 26 de marzo de 2012

SEGURIDAD DEL PACIENTE

SEGURIDAD DEL PACIENTE

 La seguridad del paciente es el conjunto de elementos estructurales, procesos, instrumentos y metodologías basadas en evidencias científicamente probadas que propenden por minimizar el riesgo de sufrir un evento adverso en el proceso de atención en salud o de mitigar sus consecuencias.
La Política de Seguridad del Paciente, expedida en junio de 2008 por el Ministerio de la Protección Social, es transversal a los cuatro componentes del Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad. La orientación hacia la prestación de servicios de salud más segura, requiere que la información sobre Seguridad del Paciente esté integrada para su difusión, despliegue y generación de conocimiento con el fin de estimular a los diferentes actores al desarrollo de las acciones definidas en las líneas de acción y el logro del objetivo propuesto.

RIESGO: Es la probabilidad que un incidente o evento adverso ocurra.

EVENTO ADVERSO: Es el resultado de una atención en salud que de manera no intencional produjo daño. Los eventos adversos pueden ser prevenibles y no prevenibles:
  • EVENTO ADVERSO PREVENIBLE: Resultado no deseado, no intencional, que se habría evitado mediante el cumplimiento de los estándares del cuidado asistencial disponibles en un momento determinado.
  • EVENTO ADVERSO NO PREVENIBLE: Resultado no deseado, no intencional, que se presenta a pesar del cumplimiento de los estándares del cuidado asistencial.
INCIDENTE: Es un evento o circunstancia que sucede en la atención clínica de un paciente que no le genera daño, pero que en su ocurrencia se incorporan fallas en lo procesos de atención.

COMPLICACIÓN: Es el daño o resultado clínico no esperado no atribuible a la atención en salud sino a la enfermedad o a las condiciones propias del paciente.

VIOLACIÓN DE LA SEGURIDAD DE LA ATENCIÓN EN SALUD: Las violaciones de la seguridad de la atención en salud son intencionales e implican la desviación deliberada de un procedimiento, de un estándar o de una norma de funcionamiento.
BARRERA DE SEGURIDAD: Una acción o circunstancia que reduce la probabilidad de presentación del inicidente o evento adverso.

SISTEMA DE GESTIÓN DEL EVENTO ADVERSO: Se define como el conjunto de herramientas, procedimientos y acciones utilizadas para identificar y analizar la progresión de una falla a la producción de daño al paciente, con el propósito de prevenir o mitigar sus consecuencias.

ACCIONES DE REDUCCIÓN DE RIESGO: Son todas aquellas intervenciones que se hacen en estructuras o en procesos de atención en salud para minimizar lo aprobabilidad de ocurrencia de un inicdente o evento adverso. Tales acciones pueden ser proactivas o reactivas, proactivas como el análisis de modo y falla y el análisis probabilístico del riesgo mientras que las acciones reactivas son aquellas derivadas del aprendizaje obtenido luego de la presentación del incidente o evento adverso, como por ejemplo el análisis de ruta causal.

El modelo explicativo de la ocurrencia y la causalidad del evento adverso
La opinión pública, ante la ocurrencia de un evento adverso, tiende a señalar al profesional y a pedir su sanción. No obstante, la evidencia científica ha demostrado que cuando un evento adverso ocurre, es la consecuencia final, derivada de una secuencia de procesos defectuosos que han favorecido la aparición del evento adverso o no lo han prevenido
El mejor modelo explicativo acerca de la ocurrencia del evento adverso, y es el que utilizaremos en este documento, es del queso suizo: para que se produzca un daño, es necesario que se alineen las diferentes fallas en los diferentes procesos, a semejanza de los orificios de un queso: cuando alguno de ellos no lo hace, el daño no se produce. Igualmente se produce una falla en uno de los procesos está puede acentuar las fallas existentes en otros procesos a manera de un efecto dominó.
El siguiente gráfico ilustra este modelo.

 



Por esa razón, es fundamental la búsqueda de las causas que originaron el evento adverso: el análisis causal, análisis de la ruta causal o de la causa raíz, de tal manera que se puedan definir e identificar las barreras de seguridad.
En el análisis del incidente o del evento adverso sucedido es necesario considerar la ocurrencia de fallas en los procesos de atención para identificar las barreras de seguridad que deberán prevenir o neutralizar la ocurrencia del evento.       
   
Los estudios que cuantifican y evidencian la incidencia y prevalencia de los eventos adversos
La ocurrencia de eventos adversos ha sido documentada en todos los sistemas de prestación de salud del mundo. Existe suficiente evidencia a nivel internacional para hablar de una pandemia universal, algunos países lo consideran incluso un problema de salud pública.
Se han realizado varios estudios nacionales procurando evaluar la frecuencia con la cual se presentan los eventos adversos y se han empleado diversas modalidades epidemiológicas, las cuales han tenido en común ser desarrolladas en dos fases, en la primera se aplican técnicas de tamizaje por personal de enfermería para detectar alertas en aquellos casos en los cuales existe una alta probabilidad de que se presente un evento adverso y en la segunda se realiza un análisis en profundidad por profesionales médicos para confirmar si en el anterior tamizaje se detecta la ocurrencia de un evento adverso para entrar a clasificar y explorar la causalidad de ese evento adverso detectado.
 Para medir la frecuencia con la cual se presenta el fenómeno se han realizado estudios de incidencia y de prevalencia, lo cual es importante de tener claro para poder interpretar correctamente los hallazgos de los mencionados estudios y eventualmente hacer inferencias acerca de los hallazgos encontrados.
En los estudios de incidencia (evaluación de los casos ocurridos durante el período de observación), la frecuencia varía entre el 9% (en el estudio de Dinamarca) hasta el 16.6% (en el estudio australiano) como nos lo muestra el siguiente gráfico:

                        
En cuanto a los estudios de prevalencia, (evaluación de los casos ocurridos durante y antes del período de observación), según Aranaz JM  solamente se han encontrado tres estudios relevantes: el de Quennon  y colaboradores, el de Mostaza en España  y el de Herrera-Kiengelher y colaboradores en México, en los cuales las frecuencias encontradas varían entre 9.8% y 41%.
Los países latinoamericanos han optado por la metodología de evaluación de prevalencia, ya que es la que se ha encontrado como más factible en las condiciones específicas  de nuestras instituciones. No obstante en el caso de la prevalencia aun hay un camino por recorrer para encontrar los valores de referencia adecuados a nuestras condiciones, proceso que se está avanzando a través de los desarrollos del proyecto iberoamericano IBEAS.
Las acciones requeridas se derivan de la tipificación de acuerdo a la frecuencia y severidad de los riesgos identificados:
        • Infección nosocomial
        • Eventos adversos ocurridos durante la intervención quirúrgica o procedimientos diagnósticos invasivos
        • Eventos adversos asociados al uso de medicamentos, sangre y hemoderivados terapéuticos.
        • Eventos adversos asociados al cuidado de la salud.
Igualmente deben considerarse con particular atención los procesos orientados a dotar de barreras de seguridad y procedimientos seguros la atención del binomio madre-hijo.
De igual forma, los diferentes estudios han generado clasificaciones de severidad, ya que los eventos adversos pueden producir desde un daño leve en el paciente hasta incapacidad, invalidez en grados variables o incluso muerte. Sin embargo, de acuerdo a la experiencia mundial la mayoría de los eventos se encuentran en la categoría leve o moderada

Las barreras de seguridad que previenen la ocurrencia del evento adverso

La política de Seguridad del paciente incluye la identificación y análisis de los eventos adversos y los incidentes, para identificar sus causas y las acciones para intervenirlos. De manera que a partir del análisis causal se deben diseñar e implementar prácticas seguras en los diferentes procesos de atención.
Algunas de las prácticas seguras que utilizan las instituciones para disminuir la probabilidad de ocurrencia del evento adverso son:
  • Acciones dirigidas garantizar una atención limpia en salud
  • Acciones dirigidas a evitar la confusión en la administración de medicamentos: formas de denominación, presentación, prescripción, dosificación, dispensación.
  • Acciones a nivel individual y organizacional para disminuir las fallas asociadas al factor humano: fatiga, comunicación, entrenamiento.
  • Programas para evitar las caídas de pacientes
  • Protocolos para la remisión oportuna de pacientes
  • Barreras de seguridad en la utilización de tecnología
El diseño de barreras de seguridad se desprende del análisis multicausal de los eventos adversos ocurridos, para lo cual recomendamos la utilización del protocolo de Londres, o del análisis del modo de falla de los procesos de atención en salud. Estas barreras deben ser redundantes cuando el proceso lo requiera.

ACCIONES INSTITUCIONALES QUE PROPENDEN POR ESTABLECER LA POLÍTICA INSTITUCIONAL DE SEGURIDAD DEL PACIENTE
Una estrategia institucional orientada hacia la mejora de la seguridad del paciente, debe desplegarse de manera sistemática, y mediante el despliegue de herramientas prácticas. A continuación se hace un breve recuento de algunos de las herramientas prácticas comunes a los principales programas de seguridad del paciente en el mundo:

Política Institucional de Seguridad del Paciente
La alta gerencia de las instituciones debe demostrar y ser explícita en el compromiso con la seguridad del paciente como estrategia, indispensable para un entorno seguro y promover una transformación hacia una cultura de seguridad.
La política de seguridad debe procurar establecer en forma clara los propósitos de su formulación, que pueden ser:
  • Instituir una cultura de seguridad del paciente: cultura justa, educativa y no punitiva pero que no fomente la irresponsabilidad.
  • Reducir la incidencia de incidentes y eventos adversos.
  • Crear o fomentar un entorno seguro de la atención.
  • Educar, capacitar,  entrenar y motivar el personal para la seguridad del paciente
Además de lo anterior, debe dar lineamientos claros de cómo implementarla, lo que significa abordar algunos de los siguientes temas.
  • La creación de un sistema de reporte de incidentes y eventos adversos.
  • Garantizar la confidencialidad de los análisis.
  • Estrategias organizacionales para su operación: unidad funcional, equipo de trabajo, componente del sistema de calidad, programa o plan, definición de responsable, mecanismos de difusión, capacitación, entrenamiento.
  • Homologar en la institución los conceptos y definiciones claves.
  • Integración con otras políticas y procesos institucionales: Calidad,  talento humano, recursos físicos, tecnológicos, información, etc.
  • Como se va construye una alianza con al paciente y su familia.
  • Como se integra con los procesos asistenciales.
  • Definición de los recursos dispuestos para la implementación de la política.
Metodologías para la evaluación de la frecuencia con lo cual se presentan los eventos adversos
Los resultados de los sistemas de reporte no son la alternativa más útil para monitorizar la medida en la cual se ha incrementado o disminuido la presentación de eventos adversos en la institución, por lo cual es recomendable realizar a intervalos periódicos estudios que midan prevalencia o la incidencia de ocurrencia de dicho fenómeno, para este propósito la metodología desarrollada a partir del estudio IBEAS es una alternativa útil para este propósito, así como las herramientas para el análisis de indicio de evento adverso disponibles en la literatura.

Procesos para la detección de la ocurrencia de eventos adversos 
La resolución 1446 del 2006 establece como obligatorio para todos los actores del Sistema Obligatorio de Garantía de calidad, la vigilancia de eventos adversos. Esta estrategia es más efectiva si se combina con un sistema de reporte de lo encontrado.
Sin embargo, los sistemas de reporte que se implementen deberán tener como finalidad el aprendizaje para generar barreras de seguridad. Es esencial proteger la intimidad y la confidencialidad del proceso.

Debe existir un sistema de reporte intrainstitucional, que privilegie la confidencialidad de los reportado, que permitan realizar un claro análisis causal y dentro del cual se puedan identificar los factores que están bajo el control de la institución, y diferenciarlos de aquellos que requieren acciones extrainstitucionales.
Tales sistemas de reporte pueden beneficiarse de la utilización de otras herramientas que incrementen la capacidad de detección de la institución tales como instrumentos de tamizaje para la detección de eventos adversos hospitalarios o técnicas “disparadoras” (también conocidas “Trigger Tool” por sus denominación en el idioma inglés) del alerta sobre la ocurrencia de eventos adversos

Metodologías para el análisis de los eventos adversos
Aunque muchas veces es fácil identificar acciones u omisiones como causa inmediata de un incidente, un análisis más cuidadoso, usualmente, descubre una serie de eventos concatenados que condujeron al resultado adverso. La identificación de una desviación obvia, con respecto a una buena práctica, es apenas el primer paso de una investigación profunda.
Un proceso de reflexión sistemático y bien estructurado, tiene mucha más probabilidad de éxito que aquellos métodos basados en tormenta de ideas casuales o en sospechas basadas en valoraciones rápidas de expertos. No reemplaza la experiencia clínica, ni desconoce la importancia de las reflexiones  individuales de los clínicos. Por el contrario, las utiliza al máximo, en el momento y de la forma adecuada.
Metodologías para este propósito son el Protocolo de Londres, el análisis de ruta causal o análisis de causa raíz, el modo de falla u otros.

Estrategias para profundizar la cultura institucional de Seguridad del Paciente
El ambiente cultural al interior de las organizaciones debe favorecer:
1. La reflexión organizacional sobre los temas de seguridad: las rondas de seguridad y las reuniones breves sobre seguridad del paciente.
2. El carácter no punitivo de la vigilancia de la ocurrencia de un evento adverso.
3. La sanción o al menos la desaprobación de la actitud de ocultar un evento adverso por impedir las acciones de mejoramiento.
4. La información y análisis de lo ocurrido con el paciente cuando fuere pertinente.
5. El énfasis en los resultados que se obtienen antes que en las acciones formales que se desarrollan.

Protocolos para el Manejo del Paciente
La institución debe definir un protocolo para el manejo del paciente y su familia cuando ocurre un evento adverso. De las experiencias internacionales y nacionales, extractamos las siguientes recomendaciones:
  • Educar al paciente e incentivarlo para preguntar acerca de su enfermedad, de su autocuidado  y de los riesgos: transmitirle la idea de que la búsqueda de este, es algo positivo y no negativo.
  • Promover la participación del paciente y su familia, como un integrante activo en la prevención de incidentes y eventos adversos.
  •  Sembrar, en el equipo de atención, la necesidad de concurrir hacia el paciente cuando ocurre un EA, y no acompañarlo.
Cuando ocurre un evento adverso, el Manejo del Paciente debe estar orientado hacia:
  • No negarle la ocurrencia del evento adverso; por el contrario, darle información y apoyarlo: definir qué se explica, quien lo hace, cómo y cuando.
  • Hacer todo lo necesario para mitigar las consecuencias del evento adverso
  • Resarcir al paciente que ha padecido un evento adverso, entendido este como el reconocimiento, soporte y acompañamiento en lo que sea pertinente.
  • Explicarle que es lo que se hará para prevenir futuras ocurrencias del evento adverso.
  • Mostrar que no se eluden las responsabilidades ante la ocurrencia del evento adverso y que se tiene la voluntad de contribuir al resarcimiento de las consecuencias de este.
  • Si la situación lo amerita: presentarle excusas al paciente y su familia por la ocurrencia del EA[1]



[1] http://201.234.78.38/ocs/public/seg_paciente/Default.aspx

viernes, 2 de marzo de 2012

COMO HA INFLUIDO EL CUIDADO DE ENFERMERIA EN LA CALIDAD Y SEGURIDAD DEL PACIENTE






La persona más importante que crea el primer modelo conceptual de enfermería fue Florence Nightingale (1820 - 1910), es considerada, la madre de la enfermería moderna, la cual también se debe considerar como la madre de la calidad y la seguridad del paciente. Su teoría se centró en el medio ambiente, creía que un entorno saludable era necesario para aplicar unos adecuados cuidados de enfermería y que hay cinco puntos esenciales para asegurar la salubridad de las viviendas (hospitales): el aire puro, agua pura, desagües eficaces, limpieza y luz. Ella define la palabra enfermería en su modelo como el uso adecuado del aire fresco, la luz, el calor, la limpieza, la tranquilidad y la oportuna selección y administración de dietas y, todo ello con el menor gasto posible de la energía vital del paciente para evitar la enfermedad, en resumen unas buenas condiciones higiénicas para evitar la enfermedad.[1] Todas estas apreciaciones y definiciones nos lleva a decir que estas condiciones de salubridad que se mencionan, en la actualidad a un son deficientes en Hospitales y Clínicas de muchos países subdesarrollados, donde no cuentan con una buena infraestructura como lo es una buena ventilación y flujo del aire, agua potable, desagües para desecho de líquidos peligrosos contaminantes, buena limpieza, desinfección e iluminación, lo que evita un aumento en la carga bacteriana y reduce el riesgo de infecciones intrahospitalarias como uno de los eventos mas comunes en las instituciones de salud.

Virginia Henderson[2] define a la enfermería en términos funcionales como: " La única  función de una enfermera es  ayudar al individuo sano y enfermo, en la realización de  aquellas actividades que contribuyan a su salud, su recuperación o una muerte tranquila, que éste realizaría sin ayuda si tuviese la fuerza , la voluntad y el conocimiento necesario. Y hacer esto de tal forma que le ayude a ser independiente lo antes posible”.

Los elementos más importantes de su teoría son: 

La enfermera asiste a los pacientes en las actividades esenciales para mantener la salud, recuperarse de la enfermedad o alcanzar la muerte en paz. Introduce y/o desarrolla el criterio de independencia del paciente en la valoración de la salud e identifica 14 necesidades humanas básicas que componen "los cuidados enfermeros”, esferas en las que se desarrollan los cuidados. Se observa una similitud entre las necesidades de Virginia y la escala de necesidades de Maslow[3] , las 7 necesidades primeras están relacionadas con la Fisiología , de la 8ª a la 9ª relacionadas con la seguridad , la 10ª relacionada con la propia estima , la 11ª relacionada con la pertenencia y desde la 12ª a la 14ª relacionadas con la auto-actualización.

Las cuales son:

Respirar con normalidad, comer y beber adecuadamente, eliminar los desechos del organismo, movimiento y mantenimiento de una postura adecuada, descansar y dormir, seleccionar vestimenta adecuada, mantener la temperatura corporal, mantener la higiene corporal, evitar los peligros del entorno,  comunicarse con otros , expresar emociones , necesidades , miedos u opiniones, ejercer culto a Dios , acorde con la religión, trabajar de forma que permita sentirse realizado, participar en todas las formas de recreación y ocio, estudiar , descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un desarrollo normal de la salud.
Partiendo de la teoría de las necesidades humanas básicas, la autora identifica 14 necesidades básicas y fundamentales que comporten todos los seres humanos, que pueden no satisfacerse por causa de una enfermedad o en determinadas etapas del ciclo vital, incidiendo en ellas factores físicos, psicológicos o sociales.

Normalmente estas necesidades están satisfechas por la persona cuando ésta tiene el conocimiento, la fuerza y la voluntad para cubrirlas (independiente), pero cuando algo de esto falta o falla en la persona, una o más necesidades no se satisfacen, por lo cual surgen los problemas de Salud (dependiente). Es entonces cuando la enfermera tiene que ayudar o suplir a la persona para que pueda tener las necesidades cubiertas. Estas situaciones de dependencia pueden aparecer por causas de tipo físico, psicológico, sociológico o relacionado a una falta de conocimientos.[4] Situaciones y necesidades que de no ser satisfechas nos conllevarían a poner en riesgo la salud de los pacientes, que pueden terminar en eventos adversos. Cubrir las necesidades básicas del paciente, se consideraría como las mejores barreras de seguridad para reducir y evitar los riesgos en estos. Una de las necesidades básicas que menciona es la de “evitar los peligros del entorno” solo con esta necesidad nos esta diciendo que debemos proporcionar barreras de seguridad para evitar los riegos locativos que puede llevar al paciente a un evento adverso, como una simple caída que podría deteriorar su estado físico.

Es por ello la importancia que tienen los cuidados de enfermería, como una de las mejores barreras para evitar y contribuir a disminuir los eventos adversos que pueden ser causados durante la atención hospitalaria de los pacientes. Igualmente se destaca el papel fundamental que cumple enfermería en la ejecución de estos cuidados, lo cual es de vital importancia, me atrevería a decir que instituciones de salud que manejan mejores estándares de enfermería, tienen una mayor disminución de los riesgos en pacientes, por ejemplo las infecciones, aunque no es lo único en una la política de seguridad del paciente, incluye mucho procesos.




[1] http://www.terra.es/personal/duenas/teorias1.htm. Pagina Web de José Raúl Dueñas Fuentes Diplomado Universitario en Enfermería
[2] Virginia nació en 1897 en Kansas (Missouri). Se graduó en 1921 y se especializó como enfermera docente. Esta teórica de enfermería incorporó los principios fisiológicos y psicopatológicos a su concepto de enfermería. 
[3] Abraham Maslow nació en Brooklyn, Nueva York el 1 de abril de 1908. Recibió su BA en 1930, su MA en 1931 y su doctorado en 1934, todos en psicología y de la Universidad de Wisconsin
[4] http://www.terra.es/personal/duenas/teorias2.htm. Pagina Web de José Raúl Dueñas Fuentes Diplomado Universitario en Enfermería