sábado, 26 de enero de 2019

INFORME CARGA DE ENFERMEDAD AMBIENTAL EN COLOMBIA







22/01/2019 11:11

Instituto Nacional de Salud (INS): 17,549 muertes en Colombia están asociadas a mala calidad del agua, del aire y a la exposición a combustibles pesados

Estudio del INS confirma que la calidad del aire que respiramos y del agua que tomamos son los principales factores de riesgo ambiental que inciden en la salud de los colombianos.

Para disminuir el número de muertes asociadas a la calidad del agua, del aire y a la exposición a combustibles sólidos y metales, el país debe impulsar políticas públicas "verdes" y fortalecer de manera efectiva una agenda intersectorial.

Bogotá, enero 21 de 2019. Por exposición a aire y agua de mala calidad ocurren cada año en Colombia 17,549 muertes, es decir el 8% del total de la mortalidad anual en Colombia. Esto concluye estudio realizado por el Observatorio Nacional de Salud (ONS) del Instituto Nacional de Salud (INS).

Lo que los investigadores del INS encontraron es que del total de muertes ocasionadas por 7 enfermedades de alta ocurrencia en el país como lo son: la enfermedad isquémica del corazón, el accidente cerebro-vascular, la enfermedad pulmonar obstructiva (EPOC), las infecciones respiratorias agudas, el cáncer de pulmón, la enfermedad diarreica aguda (EDA) y la enfermedad renal crónica, 17,549 muertes están asociadas a la mala calidad del agua y del aire y a la contaminación por combustibles sólidos y metales. Cifra que representa un 8% del total de muertes en Colombia que anualmente es de 200 mil.

El informe técnico titulado "Carga de Enfermedad Ambiental en Colombia" es un primer ejercicio para establecer con certeza qué proporción de la enfermedad y muerte que ocurre en el país está asociada al impacto del ambiente en la salud de los colombianos.

Los autores del estudio identificaron, con base en la evidencia científica disponible, cuáles son esos factores de riesgo ambiental que de manera contundente causan enfermedad y muerte en el mundo. Se trataba de encontrar respuestas precisas, debido a que el marco conceptual y la literatura científica existente sobre las relaciones entre ambiente y salud evidencian la complejidad de esta relación.

Según lo explica Carlos Castañeda, Director del Observatorio Nacional de Salud del INS, antes se pensaba que existían factores en el ambiente que podían afectar la salud de las personas y generar el riesgo de enfermedad y muerte, pero la discusión sobre el tema cambió y ha permitido abordar la complejidad de la relación entre salud y ambiente. Por esta razón, "ahora también es importante considerar que hay prácticas de las personas y del modelo económico en el que vivimos, que tienen mucha relevancia en la modificación del clima, del agua y del aire y que esas nuevas condiciones ambientales están asociadas a unos desenlaces en salud que aumentan o disminuyen la carga de enfermedad", explica el experto.

La investigación del INS se basa en el Estudio Global de Carga de Enfermedad que señala unos factores de riesgo ambiental con base en los datos proporcionados por la Agencia Internacional de Investigación Contra El Cáncer (IARC por sus siglas en inglés). Estos factores de riesgo son el agua, el aire y otros elementos como combustibles y elementos pesados, los cuales se ha demostrado a través de estudios científicos consistentes en el tiempo, son causantes de enfermedad y, por lo tanto, su análisis permite hacer estimaciones más precisas sobre carga de enfermedad asociadas al ambiente.

Así mismo, se encontró que, para el caso de Colombia, los factores de riesgo asociados a la calidad del aire y del agua son los principales agentes que causan enfermedad. Por lo que la investigación realizó sus estimaciones incluyendo estos dos factores.

Según los hallazgos, en total son 9 las enfermedades que en el país están asociadas a factores de riesgo ambiental, 7 de ellas con posibilidad de muerte, así: a la mala calidad del aire se atribuyen la enfermedad isquémica del corazón, el accidente cerebro-vascular, la enfermedad pulmonar obstructiva (EPOC), las infecciones respiratorias agudas y las cataratas; a la mala calidad del agua, se atribuye principalmente la enfermedad diarreica aguda (EDA); otras como la discapacidad mental con radón y la enfermedad renal crónica con plomo.

Finalmente, el estudio definió en qué proporción estos factores de riesgo ambiental inciden en la enfermedad y muerte teniendo en cuenta la frecuencia de exposición y la causa de enfermedad general.

Al hacer las estimaciones con la mejor información disponible para Colombia, hallaron que de todas las muertes que ocurren por 7 de estas enfermedades se evitarían 17.549, con un mejor control de la exposición a los factores de riesgo ambiental mencionados. También se pudo determinar que la calidad del aire ocasiona el 13, 9% de las muertes por enfermedad isquémica del corazón, el 17,6% de las muertes por enfermedad pulmonar obstructiva crónica; y la calidad del agua ocasiona el 71,6% de las muertes por enfermedad diarreica aguda que afecta, principalmente, a menores de 5 años y mayores de 60 años.

Carlos Castañeda, Director del ONS del INS y coautor del estudio, estima que en relación con la carga de enfermedad ambiental en Colombia, "el sector salud ha jugado un papel central y ha trabajado por coordinar acciones intersectoriales. Por lo que el estudio, es otro aporte para seguir articulando y fortaleciendo la Política Integral de Salud Ambiental (PISA) desde el punto de vista de la investigación y la generación de evidencia científica para orientar la generación de políticas públicas con la participación de otros sectores involucrados".

Martha Ospina, Directora del INS, expone que los efectos del ambiente en la salud son un claro ejemplo de eventos que solo pueden ser controlados con una verdadera agenda intersectorial permanente y no como un asunto de servicios de salud.

El estudio hace énfasis en las siguientes medidas como recomendaciones:

Aumentar y promover el uso de energías alternativas al combustible y de medios de transporte complementario.
Incentivar mecanismos para desestimular el uso de vehículos.
Construir viviendas con adecuados sistemas de almacenamiento de agua sin proliferación de vectores, agua potable y adecuado alcantarillado.
Realizar el lavado frecuente de manos por su relación con EDA y enfermedad respiratoria aguda.
Incrementar las unidades de monitoreo sobre los factores de riesgo ambiental.
Disminuir el uso de combustibles fósiles en la cocina y reemplazarlos por estufas a gas.