La magnitud de la pandemia ha hecho que muchos países giren su mirada hacia sus sistemas de salud, para muchos decepcionante, para otros esperanzador, en la mayoría de los casos se pudieron observar grandes deficiencias jamás solucionadas por gobiernos actuales o anteriores, estas grandes deficiencias influyeron de manera significativa en el impacto que ha tenido la pandemia del COVID-19 en la salud de la población y que ha dejado un rastro de muertes a su paso y es que en esta ocasión ningún sistema de salud se ha salvado y ningún país por más pobre o rico que sea lo ha sabido gerenciar de la mejor manera, algunos con toma de decisiones más tempranas, otros más tardías y llenas de errores. Los sistemas de salud llevan dos décadas sufriendo recortes presupuestales, recortes de personal y a la vez falta de personal, desinversión en infraestructura y dotación de equipos médicos, sin mencionar los problemas de corrupción. Muchos muy confiados de sus sistemas de salud, en esta ocasión abrieron los ojos para darse cuenta que no eran tan perfectos. Por ello he recopilado suficiente información para resumir las 3 deficiencias más grandes en los sistemas de salud a nivel mundial antes del COVID-19.

Talento humano en salud. Muchos países afrontan la falta de talento humano en salud, pero el problema no viene con la pandemia, esta falta de personal y específicamente las enfermeras viene de años atrás, varias asociaciones de enfermería lo venían anunciando y la OMS también lo hizo al respecto en varias oportunidades y más recientemente menciono que en el mundo hacían falta 5.9 millones de enfermeras y que para el 2030 habría un déficit de 9 millones, pero esto está basado en estudios que hacen una relación entre la falta de enfermera y la carga de trabajo que aumentan en 7% la mortalidad de los pacientes.

Pero esto ha marchado lentamente, los gobiernos no le dieron la importancia a estos anuncios, existen en algunos países muchas enfermeras pero sin puestos de trabajo y en otros pocas enfermeras y muchos puestos de trabajo para ser ocupados, en estos últimos están países con las mejores economías del mundo donde la deficiencia de enfermeras es enorme, que para poder llenar esos puestos han optado por recibir enfermeras de otros países, pero que sus procesos de inmigración et integración son muy lentos y engorrosos, lo que termina desmotivando a muchos a emprender el viaje. De otra parte, existen buenos salarios, pero muy malas condiciones de trabajo para el personal o malos salarios más las malas condiciones de trabajo. En muchos casos el trabajo de las enfermeras es devaluado y existen diferencias enormes entre el salario de una enfermera y un médico, sabiendo de antemano que son dos profesiones que aportan científicamente cada una desde su campo científico el mismo esfuerzo para su recuperación.

Infraestructura. Los Hospitales no estaban preparados para una pandemia como el COVID-19, mucho menos cuando la pandemia se mantiene en el tiempo como esta, que hasta que no se consiga una vacuna no se disminuirá la capacidad hospitalaria, en general los hospitales se preparan para terremotos, huracanes, atentados y mantienen una disponibilidad del 10% de sus camas disponibles, el otro 90% están ya ocupadas por pacientes con patologías regulares que ya conocemos, actualmente los servicios de urgencias en cualquier parte del mundo ya están desbordados, no tienen la suficiente capacidad y los gobiernos no cuentan con la suficiente infraestructura para atender sus consultas médicas fuera del hospital, los que los hace recurrir a los hospitales.

Además que la pandemia del COVID-19 requiere de una infraestructura aún más específica tanto en urgencias como en hospitalización y unidad de cuidados intensivos deben existir habitaciones de aislamiento con presión negativa, exclusas de lavado de mano, cambio de ropa, salas de reposo para el personal, puestos de enfermería ergonómicos, que en muchos países no se cuentan o sus infraestructura está obsoleta, los sistemas de ventilación no son los más adecuados, paredes, techos y pisos agrietados que no facilitan la limpieza y la desinfección, y las circulaciones no son unidireccionales con los procesos de control de infecciones.

De otra parte, en pleno siglo 21, en la era digital a muchos países el COVID-19 los tomo en papeles, la infraestructura datos y programas informáticos obsoletos, expedientes clínicos manejados en aun en papel, la recopilación de datos se vuelve más lenta y engorrosa, muchos hospitales no están en red con los sistemas de salud pública, lo que no permite un seguimiento en tiempo real de la pandemia y son más costosos. Los expedientes clínicos en papel son un gran foco de infecciones, la manipulación constante de estos dentro y fuera de las habitaciones, se convierten en un transportador del virus y bacterias, porque no facilitan la limpieza y desinfección, como si lo garantizarían los equipos electrónicos.

Dotación médica. La dotación medica es uno de las más relevantes deficiencias que se ha notado con mayor facilidad, la dotación medica requerida para la atención del COVID 19 no estaba presupuestada, nadie lo sabía que esto iba a pasar, pero en algunos países los recortes de presupuesto en gobiernos anteriores influyeron demasiado en la propagación del COVID-19, muchos solo contaban con reservas estrictas para atender un numero de paciente especifico de acuerdo con los años anteriores, no contaban con suficiente equipo de protección individual, como mascaras N95, mascaras simples de procedimientos, termómetros, alcohol, batas, uniformes, víseles y gafas protectoras, algo aún más importante los ventiladores mecánicos, por que aun si un hospital contara con una disponibilidad adecuada de camas, no tendrían los suficientes ventiladores para atender a los pacientes COVID-19, Estados Unidos tendría en reserva 10.000 ventiladores, pero necesitaría más de 100.000, tiene 45 millones de reserva de máscaras pero eso solo es el 1% de la demanda total, esto ha provocado una lucha entre grandes potencias por hacerse a unas cuantas máscaras y ventiladores en el mercado, e incluso la CDC ha autorizado el reúso de las máscaras N95 aun así, sin ninguna evidencia científica. Esto ha puesto a muchos países de América Latina a innovar en la fabricación de sus propios ventiladores y máscaras, ya que en el mercado los fabricantes han aumentado 6 veces su precio normal, lo que estos países pobres no pueden sostener y sin contar que solo les llegarían sus pedidos a finales de agosto. Sin mencionar la falta de equipos y dispositivos médicos necesarios para los test de identificación del COVID-19, lo que influye realmente en el numero de casos y su intervención.

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2 Replies to “Las 3 deficiencias más grandes en los sistemas de salud nivel mundial antes del COVID-19.”

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