Al 1 de septiembre de 2020, se había diagnosticado covid-19 a 25327 098 personas en todo el mundo, según el panel internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La pandemia se ha cobrado 848 255 vidas, y un resurgimiento en el número de nuevos casos y un crecimiento continuo en algunos países ha amenazado tanto a los países de altos recursos como a los de bajos recursos.

La pandemia de covid-19, y su infodemia relacionada, dada la explosión de la investigación combinada con información errónea y engaños, ha demostrado la necesidad de una guía confiable, accesible y actualizada regularmente (viva) para colocar los hallazgos emergentes en contexto y brindar recomendaciones claras para la práctica clínica.

Esta guía responde a la evidencia emergente sobre tratamientos farmacológicos nuevos y existentes para el covid-19 de los ensayos. Un resumen de los ensayos registrados y en curso está disponible en el observatorio de datos de enfermedades. El metanálisis de la red viva asociado con esta guía incorporará nuevos datos de ensayos a medida que aumente la base de evidencia y permitirá el análisis de la efectividad comparativa de múltiples tratamientos de covid-19.

Esta guía refleja una colaboración innovadora entre la OMS y MAGIC Evidence Ecosystem Foundation, impulsada por una necesidad urgente de colaboración global para proporcionar una guía de covid-19 confiable. Un panel internacional permanente de expertos en contenido, pacientes, médicos y metodólogos, libre de conflictos de intereses relevantes, produce recomendaciones para la práctica clínica. El panel sigue estándares, métodos, procesos y plataformas para el desarrollo de guías confiables utilizando el enfoque GRADE. Aplicamos una perspectiva de paciente individual mientras consideramos factores contextuales (es decir, recursos, viabilidad, aceptabilidad, equidad) para los países y los sistemas de salud.

Una revisión sistemática y un metanálisis en red, respaldado por un metanálisis prospectivo, con datos de ocho ensayos aleatorizados (7184 participantes) encontró que los corticosteroides sistémicos probablemente reducen la mortalidad a los 28 días en pacientes con covid-19 crítico (evidencia de certeza moderada; 87 menos muertes por 1000 pacientes (intervalo de confianza del 95%: 124 menos a 41 menos), y también en aquellos con enfermedad grave (evidencia de certeza moderada; 67 muertes menos por 1000 pacientes (100 menos a 27 menos)). Por el contrario, los corticosteroides sistémicos pueden aumentar el riesgo de muerte en pacientes sin covid-19 grave (evidencia de certeza baja; estimación del efecto absoluto 39 más por 1000 pacientes, (12 menos a 107 más)). Los corticosteroides sistémicos probablemente reducen la necesidad de ventilación mecánica invasiva y es probable que los daños sean menores (evidencia indirecta).

El panel hizo una fuerte recomendación para el uso de corticosteroides en el covid-19 grave y crítico porque existe un menor riesgo de muerte entre las personas tratadas con corticosteroides sistémicos (evidencia de certeza moderada), y creen que todos o casi todos están plenamente informados los pacientes con covid-19 grave y crítico elegirían este tratamiento. Por el contrario, el panel concluyó que los pacientes con covid-19 no grave rechazarían este tratamiento porque es poco probable que se beneficien y puedan resultar perjudicados. Además, teniendo en cuenta tanto la salud pública como la perspectiva del paciente, el panel advirtió que el uso indiscriminado de cualquier terapia para el covid-19 podría agotar rápidamente los recursos globales y privar a los pacientes que podrían beneficiarse más de ella como una terapia que podría salvar vidas. Ver la guía completa

Compartir en

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.