En este estudio se utilizó una revisión sistemática siguiendo las recomendaciones de la declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-analyses). Esta revisión sistemática se realizo mediante la búsqueda de estudios en las siguientes bases de datos: PubMed, CINAHL, LILACS, CENTRAL, EMBASE, Web of Science y Scopus.

Los recursos materiales durante las emergencias de salud pública pueden ser restringidos y el procesamiento de equipos de protección personal como los respiradores de la pieza facial de filtración (FFR) para el filtrado N95 o superior puede ser colocado en la agenda. Por lo tanto, los servicios de salud han considerado el procesamiento para reutilizarlos con el fin de mitigar una posible escasez de dispositivos de protección respiratoria.

Además de la recomendación de uso prolongado, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han sugerido la descontaminación seguida de la reutilización de la FFR como estrategia de capacidad de contingencia por parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para conservar los suministros disponibles durante una pandemia. Este organismo hace hincapié en que los FFR no deben descontaminarse para ser reutilizados como procedimiento estándar, ya que dicha práctica es incompatible con la aprobación del uso del producto, ya que no es un requisito para apoyar la limpieza y la desinfección; sin embargo, en una situación crítica de crisis es una opción a tener en cuenta. Por otro lado, una reciente publicación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por susten) autorizó el uso de equipos a base de peróxido de hidrógeno para esterilizar máscaras N95 de emergencia, lo que permitiría la reutilización de cada respirador hasta 50 veces.

Sin embargo, deben evaluarse parámetros como la eficacia biocida, el mantenimiento de la funcionalidad FFR en relación con el rendimiento de filtración y el ajuste adecuado del equipo a la cara y la presencia de toxicidad residual para considerar el procesamiento del material como una estrategia válida a implementar.

Entre los resultados se encontró que un total de 3.536 artículos fueron identificados durante la búsqueda de la base de datos, con cuatro artículos más encontrados en búsquedas adicionales. Después de eliminar duplicados, se evaluaron 2.579 artículos utilizando títulos y resúmenes, de los cuales 2.504 fueron excluidos. Los textos completos de 75 artículos fueron revisados de acuerdo con los criterios de inclusión y exclusión, quedando excluidos 35 porque evaluaron los procesos de esterilización sólo con fragmentos de FFR, máscaras quirúrgicas, máscaras elastoméricas o se caracterizaron como artículos de opinión, cartas al editor o recomendaciones de expertos. Así, 40 estudios para la síntesis cualitativa de la evidencia permanecieron en el examen. De los 40 estudios incluidos en esta revisión, sólo seis evaluaron tres parámetros principalmente considerados en esta revisión, la carga microbiana, la integridad y la filtración. La preservación de la integridad del material se evaluó en veintidós estudios (55,0%).

La capacidad de filtración se evaluó en veinticinco estudios. Se observaron cambios con pérdida significativa de la eficiencia de filtración recomendada al usar alcoholes, hipoclorito de sodio, agua y jabón y esterilización por vapor, calor seco y calor húmedo. El uso de jabón o alcohol dio lugar a una mayor penetración del filtro, y es posible que estos agentes retiren la carga electrostática presente en las fibras FFR. La presencia de residuos químicos se observó en cuatro estudios. Un estudio evaluó la cantidad de productos químicos residuales creados o depositados y encontró que seis de los siete métodos evaluados no depositaron cantidades significativas de desechos tóxicos en/sobre los FFR. La presencia de acetato de 2-hidroxietilo (HEA) se detectó en las tiras elásticas de la FFR procesadas con EtO en 11 de las 15 muestras y ciclohexanona en 2 muestras. Otro estudio identificó que los niveles de ozono estaban por debajo del límite de detección del sensor (0,001 ppm) y muy por debajo de los niveles mínimos aceptables de exposición.

Este estudio pudo concluir que los resultados no permiten generalizaciones debido a la diversidad de productos y métodos probados. El análisis mostró una relación compleja entre las materias primas del FFR y las condiciones de ciclo de los métodos de descontaminación, mostrando que las validaciones deben llevarse a cabo para cada modelo FFR, cada fabricante y cada tecnología de esterilización en los tres resultados evaluados. Algunos métodos pueden requerir pruebas adicionales para demostrar la seguridad debido a la toxicidad.

En cualquier caso, las preguntas relacionadas con el impacto del desgaste natural de las máscaras durante el uso asociado con esterilizaciones sucesivas realizadas sin limpieza previa realizada en los FFR utilizados en la práctica de cuidado aún no han sido respondidas. Este hecho revela una importante limitación de la evidencia actual.

En situaciones de emergencia en las que la reutilización es inevitable para la continuidad de la atención al paciente, los métodos automatizados de esterilización son opciones más seguras debido a la posibilidad de validar ciclos específicos que son compatibles con cada tipo de respirador, siempre y cuando estén intactos y sin suciedad visible. Además, el mantenimiento de su funcionalidad debe ser verificado después del procesamiento, especialmente el sellado facial. Por último, el número de reutilizaciones debe controlarse e incorporarse a los sistemas de trazabilidad (o seguimiento) del Departamento de Procesamiento estéril. Tomado. American Journal of Infection Control. Autor: Juliana Rizzo Gnatta

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