El uso excesivo reduce la eficiencia de los sistemas sanitarios y compromete la seguridad del paciente. Diferentes instituciones han emitido recomendaciones sobre la indicación de radiografías de tórax preoperatorias, pero se desconoce el grado de cumplimiento de estas recomendaciones. Este estudio investiga la frecuencia y las características de la apropiación de esta práctica. Este estudio de tipo observacional descriptivo con componentes analíticos realizado a través de los registros del sistema de información de un hospital terciario de la Comunidad de Madrid (España) con una capacidad de 901 camas y 45 quirófanos. La población de este estudio comprendió las intervenciones realizadas entre el 1 de julio de 2018 y el 30 de junio de 2019, así como las indicaciones para las CXR asociadas a sus respectivos episodios clínicos.

En 1998, Mark R. Chassin y Robert W. Galvin definieron el uso excesivo del sistema de salud como cualquier proceso que conlleva más riesgos que beneficios para el paciente. Este problema de salud pública implica la realización de procedimientos injustificados sobre el paciente que, desde el punto de vista de la seguridad, significa hacerles asumir riesgos sanitarios innecesarios y, económicamente, conlleva un coste de oportunidad. En 2012, la Fundación «La Junta Americana de Medicina Interna» (ABIM) promovió el proyecto «Elegir sabiamente» (CW), que fue la campaña para reducir el uso excesivo que tuvo el mayor impacto internacional hasta la fecha. El Instituto Nacional para la Excelencia en salud y atención (NICE) identificó por consenso un conjunto de prácticas que no aportaban valor o que incluso podían ser perjudiciales y las incluían en la lista «Do Not Do» (DND).

En España, el «Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad» (MSSSI) promovió la iniciativa «Compromiso con la Calidad de las Sociedades Científicas» (ICC) [14] en 2013. Aplicando una metodología similar a la utilizada por la iniciativa CW, más de 40 sociedades científicas españolas en el ámbito sanitario eligieron las cinco prácticas de cada especialidad médica que no proporcionaban beneficios clínicos y las compiló en la iniciativa «No Hacer» (NH equivalente a Do Not Do). Del mismo modo, la Generalitat de Cataluña desarrolló «Essencial», un proyecto similar promovido por la Agencia Catalana de Evaluación de la Calidad y la Salud (AQuAS).Una práctica clínica potencialmente innecesaria, para la cual todas las instituciones anteriores han desarrollado una recomendación, fue la indicación injustificada de radiografías de tórax (CXR) como parte de un estudio anestésico preoperatorio. Varios estudios sugieren que el valor de esta prueba sería limitado, debido al bajo porcentaje de rayos X en los que se encuentran hallazgos relevantes y porque su rendimiento rara vez influiría en el manejo postoperatorio del paciente.

Además, esta práctica puede tener consecuencias negativas en la seguridad del paciente. En primer lugar, porque cada CXR emite una dosis media de radiación acumulada de 0,02 mili sievert; en segundo lugar, debido al riesgo intrínseco de encontrar hallazgos «falsos positivos»; en tercer lugar, porque estos «falsos positivos» podrían desencadenar solicitudes en cascada de otros procedimientos, también injustificados, que plantean aún más riesgos para el paciente.

Entre los resultados se encontró que se realizaron un total de 3449 radiografías de tórax preoperatorias durante el período de estudio. En total, el 5,4% de ellos resultaron injustificados según la recomendación «No Hacer» y el 73,3% según los criterios «Elegir sabiamente» y «Esencial», lo que equivaldría al 5,6% y 11,8% de las intervenciones en las que se realizó esta prueba innecesaria, respectivamente. Una o más radiografías de tórax preoperatorias estuvieron indicadas en más del 20% de las intervenciones en las que ya se había realizado otra radiografía de tórax en los 3 meses anteriores. También se registró una puntuación de inadecuación más alta para las intervenciones con un grado ≥ III de la American Society of Anesthesiologists (ASA) (16,5%). El servicio de Anestesiología obtuvo una puntuación de inadecuación más baja que otros Servicios Quirúrgicos Peticionarios (57,5%).

Este estudio pudo concluir que hubo una amplia variabilidad entre las recomendaciones que incidieron directamente en el grado de inadecuación encontrada, siendo las principales razones de inadecuación la duplicación de radiografías de tórax preoperatorias y la falta de consideración de las particularidades de las intervenciones torácicas. Esta inadecuación implica un gasto importante según las recomendaciones aplicables y por tanto un alto costo de oportunidad. Tomado. International Journal of Environmental Research and Public Health. Autores: Jorge Vicente-Guijarro, José Lorenzo Valencia-Martín, Paloma Moreno-Núñez, Pedro Ruiz-López, José Joaquín Mira-Resuelve, Jesús María Aranaz-Andrés, Sobrina Working Group

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