En condiciones de terapia intensiva, donde los pacientes tratados se encuentran en estado crítico, las alarmas son omnipresentes. Las enfermeras, como pasan la mayor parte de su tiempo con los pacientes, controlando su estado las 24 h, están particularmente expuestas a la llamada fatiga por alarma. El propósito de este estudio es revisar la literatura disponible sobre la percepción de las alarmas clínicas por parte del personal de enfermería y su impacto en el trabajo en el entorno de la UCI.

Este estudio realizó una revisión sistemática de la literatura de acuerdo con las directrices del protocolo Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analysis (PRISMA). Además, buscó en el contenido de las bases de datos electrónicas, es decir, PubMed, OVID, EBSCO, ProQuest Nursery y Cochrane Library. Las palabras clave utilizadas en la búsqueda incluyeron: «unidad de cuidados intensivos», «enfermera», «alarma de fatiga», «carga de trabajo» y «alarma clínica».

La revisión también cubrió estudios realizados entre enfermeras empleadas en una unidad de cuidados intensivos para adultos. Finalmente, se tomaron en consideración siete publicaciones. Los datos se analizaron tanto descriptiva como cuantitativamente, calculando un promedio ponderado para datos sintetizados específicos.

Entre los resultados se encontró que, entre los estudios analizados se probaron 389 enfermeros, que laboran en diferentes unidades de cuidados intensivos. Dos estudios se basaron en un modelo de calidad, mientras que los otros cinco describieron el problema de las alarmas en términos de cantidad, basándose en el cuestionario HTF (Healthcare Technology Foundation). Las enfermeras de cuidados intensivos piensan que las alarmas son onerosas y demasiado frecuentes, interfieren con el cuidado de los pacientes y reducen la confianza en los sistemas de alarma.

Se sienten sobrecargados con una cantidad excesiva de deberes y una ola continua de alarmas. Tener que operar equipos modernos, cada vez más avanzados, lleva un tiempo que las enfermeras preferirían dedicar a sus pacientes. No existe un sistema claro para gestionar las alarmas de los dispositivos de monitorización.

Según el 93% de las enfermeras, la fatiga de las alarmas puede hacer que las alarmas sean excesivamente atenuadas o ignoradas. En el mismo estudio, hasta el 81% de los encuestados afirmó que la fatiga de las alarmas se debe al número excesivo de falsas alarmas. Es de destacar que el 52% de las enfermeras no saben cómo prevenir la fatiga por alarma. Algunos de ellos declaran que la única forma es adaptar las alarmas de los dispositivos que muestran los parámetros de vida de los pacientes a su estado de salud.

Este estudio pudo concluir que, la fatiga de las alarmas puede tener graves consecuencias, tanto para los pacientes como para el personal de enfermería. Es necesario introducir una estrategia de gestión de alarmas y para medir el nivel de fatiga de las alarmas. Las alarmas son inevitables en las unidades de cuidados intensivos. El desarrollo dinámico de la tecnología hace que su número crezca drásticamente, y esto sin duda aumentará también en el futuro.

El personal de enfermería se siente sobrecargado con una cantidad excesiva de tareas y una ola continua de alarmas clínicas. Las enfermeras a menudo no perciben la necesidad de educación con respecto a las alarmas, que es un elemento importante de cualquier estrategia de gestión de alarmas. En el futuro, vale la pena centrarse en evaluar el nivel de fatiga de las alarmas. Esto ayudaría a brindar seguridad tanto a los pacientes como al personal de enfermería y verificar la efectividad de las estrategias que se introduzcan. Referencia. Lewandowska K, Weisbrot M, Cieloszyk A, Mędrzycka-Dąbrowska W, Krupa S, Ozga D. Impact of Alarm Fatigue on the Work of Nurses in an Intensive Care Environment-A Systematic Review. Int J Environ Res Public Health. 2020 Nov 13;17(22):8409. doi: 10.3390/ijerph17228409. PMID: 33202907; PMCID: PMC7697990.

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